agosto 08, 2010

Inspiración


Desnuda de ti quedé,
desnuda de tu cariño,
de tu voz , de tus tiernas caricias,
desnuda de ti quedé.
Quedé paralizada,
anegada de recuerdos,
que se derraman por mi cuerpo
con cada latido, con cada suspiro,
con cada gota de sangre que recorre mi ser.
Así quedé:
sin ojos, sin oídos
la luz te la llevaste al
igual que la canción.
Como pez de alabastro,
recorreré tus noches
y mi presencia en ella tornaré
en lluvia de rosas sobre tu cuerpo
que caerán lentamente arropándote
y luego cuando dormido estés,
repetiré tu nombre, cadenciosamente,
a tu oído, cuando sonrías y
lleno de vacíos estés
preguntarás incierto por mi presencia
y angustiado entonces
reclamarás mi ser.

Poesía Felina

4 comentarios:

Kayla S. dijo...

WOW... Que hermosas palabras. Me llenan, me indentifico. Hermoso!

Anónimo dijo...

Magnífico poema en el cual describes sutilmente el sentido de soledad que te invade al ser abandonada por el amado. Sin recurrir a la desesperación logras hilvanar una red de recuerdos y de anhelos. A traves de los cuales pronostjcas el pesar que el amado sentira y el deseo de regresar que éste ha de experimentar realizando la perdida de un amor el cual no supo valorar.COLINAZO.

Anónimo dijo...

Hermoso!

desencuentros dijo...

Un poema de grandes velos transparentes de un alma melancolica, en soledad, cubierta por esa nube de tristezas por un desamor que aun duele remembranzas de noches maravillosas de intimidad con el amado, el tacto , el sonido ...todo es mágico. hasta el final en que la voz poetica pronostica cuando el reconozca lo que ha perdido, un amor verdadero, intenso , en armonía. pleno ... entonces será tarde. Eso sucede en la realidad. Me gusta como logras ese camino doloroso pero seguro hacia un final no esperado. Besos