agosto 01, 2010

ODA A UNA OVARIANA PATRIOTA



Necesito desbordar mi dolor en palabras, mi ejemplo, de que nunca se acaba de luchar, aunque mil molinos de vientos se cruzen en tu camino. Como Una Quijote, luchadora, sin amnesia histórica; Hoy se fue al Cielo Nacionalista, Dolores "Lolita" Lebrón, se ha de encontrar con sus amigos, que amaban esta Patria hasta morir por ella. No es cuestión de política, ella marcó la historia donde una mujer por amor a su país no temía morir. Lo increíble es que en ninguno de los libros de textos que voy a dar en mis cursos de Historia de Puerto Rico se toque este incidente, ahi se nos ve la costura como pueblo, la memoria selectiva, a conveniencia del que está en el poder.

Así leían los titulares de primera plana del periódico The New York Times del martes 2 de marzo de 1954, al informar del ataque armado ocurrido el día anterior de un comando suicida de nacionalistas puertorriqueños contra la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Los congresistas estaban en sesión, y discutían un estatuto relacionado con los inmigrantes indocumentados (wet-backs) de México. El comando para sorpresa de los norteamericanos lo dirigía una joven mujer puertorriqueña de 34 años de edad de nombre Lolita Lebrón, operaria de una máquina de coser en una factoría de Nueva York con un sueldo de 45 dólares a la semana, y era además poetisa. Las armas que utilizaron en el ataque fueron cuatro pistolas alemanas Luger calibre 45. El reportaje del Times venía acompañado de una dramática foto del momento del arresto de tres nacionalistas: Lolita Lebrón, de 34 años ; Rafael Cancel Miranda, de 25 años; y Andrés Figueroa Cordero, de 29 años. Todavía no habían capturado un cuarto conjurado, Irvin Flores Rodríguez, de 27 años, que había burlado la vigilancia policiaca y escapado del lugar.

Los cuatro eran residentes de la ciudad de Nueva York y habían comprado en la calle 42 boleto de ida en tren para Washington, D.C. porque no pensaban regresar vivos de la odisea.

La verdadera historia

Lolita Lebrón era una joven emigrante que había llegado a Nueva York en 1940. Pronto fue víctima de los prejuicios y del racismo de ser pobre, campesina y puertorriqueña. Tuvo diversos empleos porque se rebelaba cuando sentía el maltrato a que eran sometidas las mujeres boricuas en las factorías. Ingresa al Partido Nacionalista en 1947 y sin nunca llegar a conocerlo personalmente sentía devoción por el líder del nacionalismo Don Pedro Albizu Campos. En 1954 es nombrada Delegada General del Partido Nacionalista en Estados Unidos y poco después recibe instrucciones para “atacar tres sitios los más estratégicos del enemigo” en Estados Unidos y proclamar desde allí la República de Puerto Rico. Lolita Lebrón acepta la encomienda y coordina los preparativos del ataque con los nacionalistas elegidos para inmolarse. Los escogidos fueron Rafael Cancel Miranda, Andrés Figueroa Cordero e Irvin Flores Rodríguez. El objetivo seleccionado para el ataque fue la Cámara de Representantes en el Capitolio Federal en Washington, D.C. La fecha, el 1ro. de marzo de 1954.

Lolita decide sumarse al comando suicida

Lolita Lebrón escogió el 1ro. de marzo de 1954 como el día a llevarse el atentado contra el congreso de Estados Unidos. Marzo había sido un mes aciago en la historia del Partido Nacionalista pues el domingo de Ramos del 22 de marzo de 1937 la policía de Puerto Rico dirigió un ataque armado contra una concentración de nacionalistas que se conoce en la historia como la masacre de Ponce. Ese 1ro. de marzo también se iniciaba en Caracas, Venezuela, la Conferencia Interamericana donde Estados Unidos llevaría la voz cantante y esperaba refrendar su hegemonía sobre Latinoamérica y el Caribe.

Se suponía que Lolita Lebrón no participaría en el asalto pero en último minuto decidió participar y pidió a su compañero Rafael Cancel Miranda que le diera una de las pistolas Luger 45 que este portaba y se sumó al comando.

Llegaron al Capitolio en Washington, D.C., entraron y subieron a la galería alta de la Cámara de Representantes y se situaron en una posición donde los congresistas eran blancos perfectos para el ataque. Antes de atacar se encomendaron a Dios.

Lolita Lebrón desplegó entonces la bandera nacional de Puerto Rico en la baranda del balcón de la galería, gritó “Free Puerto Rico now” y abrió fuego con sus compañeros creando un pandemonium en el Capitolio Federal. Eran las 2:32 de la tarde del lunes 1ro. de marzo, la hora en que se llevó a cabo el atentado y 243 congresistas estaban en sesión. Cinco congresistas fueron heridos: Alvin M. Bentley, republicano de Michigan, Ben F. Jensen, republicano de lowa; Clifford Davis, demócrata de Tennesee; George H. Fallon, demócrata de Maryland; y Kenneth A. Roberts, demócrata de Alabama. Los primeros tres fueron gravemente heridos y los últimos dos recibieron heridas leves en sus piernas. Ninguno resultó muerto y los heridos de gravedad sobrevivieron. Tres nacionalistas fueron arrestados y uno logró escapar pero fue capturado poco tiempo después.

Los hechos de los nacionalistas boricuas tienen inmediatas repercusiones internacionales y en la propia política de Estados Unidos. El Estado Libre Asociado (ELA) fundado en 1952 no había podido detener las acciones nacionalistas después de la rebelión de 1950.

Los países latinoamericanos señalan que es el colonialismo de EE.UU. el que genera la violencia de los nacionalistas puertorriqueños. Estados Unidos por voz de su presidente Dwight D. Einsenhower le ofrece la independencia al gobierno de Puero Rico pero el gobierno la rechaza.

La casa donde convalece Albizu Campos en Puerto rico es entonces sitiada por la policía que viene a arrestarlo por los hechos del Congreso. Después de un dramático tiroteo, lo sacan inconsciente debido a las bombas de gas que lanza la policía dentro de su hogar.

El gobernador Luis Muñoz le había revocado el indulto que le había otorgado el 23 de septiembre de 1953. Se le arresta ilegalmente porque todavía no se había establecido conexión alguna entre el ataque al Congreso y su persona. Además el indulto era irrevocable. Pero Muñoz Marín obedecía órdenes de Estados Unidos de meterlo a la cárcel. Lo único que tenían en su contra era una declaración que hizo al periódico El Imparcial, donde se refería a los hechos como un acto de “Sublime heroísmo”.

Los cuatro nacionalistas fueron acusados por el Gran Jurado de cinco cargos de intento para cometer asesinato y cinco cargos de asalto con armas de fuego.

En una ocasión declaró: “Mi propósito era venir a la capital de los Estados Unidos de América y morir por la libertad de mi patria”. Luego el caso pasó al jurado el 16 de junio. El jurado los declaró culpables, a Lolita Lebrón de cinco cargos de asalto con arma de fuego y a sus tres compañeros de cinco cargos de atentado a la vida y cinco cargos de asalto con un arma de fuego.

Fueron sentenciados el 8 de julio de 1954. A Lolita Lebrón se le sentenció a cumplir de 16 años y 8 meses a 50 años de cárcel. A sus tres compañeros se les sentenció de 20 a 75 años de cárcel cada uno.

Ni Lolita Lebrón ni sus compañeros aceptaron el derecho de salir de la cárcel en libertad bajo palabra (”bajo parole”). Cumplieron 25 años de cárcel cada uno de 1954 al 1979, fecha en que el presidente Jimmy Carter les concedió un indulto incondicional.
Sacado de www.misalonhogar.com

3 comentarios:

Kayla S. dijo...

Gracias por darnos tus palabras y sentir sobre esta valerosa mujer borincana. Yo también en mi blog, al igual que ustedes, le rindo tributo a esta gran mujer. Gracias Ovarios de Acero por ser la voz de las grandes mujeres que da mi tierra.

Ileana Castro dijo...

¿ Cuanta historia nuestra no se estudia ?

Anónimo dijo...

Querida Chela : Tu escrito con sus bien colocadas referencias son todo un seminario breve pero profundo. Acá en Nueva York han publicado hoy muchos escritos pero ninguno tan acertado como el tuyo. Gracias por tu lección en HISTORIA PATRIÓTICA. COLINAZO