octubre 31, 2010

Los estragos del tiempo



Me gustaría visitar el espacio del tiempo
donde mora mi reloj de arena.
Su casa debe estar deliciosamente decorada
con lo que se llevo de la mía;
mi juventud, el color de mi pelo,
la firmeza de la piel y de los huesos;
un ejército de hormonas y feromonas.
El movimiento rápido y los buenos reflejos
los bailes en respuesta a un toque de tambor
las noches de insomnio y de fiesta
la resistencia al pique y al alcohol.

Tiempo…
disponible solo en el presente
para que no vea el saqueo
me mantienes inconsciente
me atacas a mansalva.
Ahora me doy cuenta,
pero ya es tarde,
pues aunque tu presencia es constante,
eres irrepetible, no puedo ir de vuelta a retarte
a cuestionarte, a rescatar lo que,
por derecho de vida me pertenece
lo que te llevas, sin preguntas,
sin consensos, sin acuerdos.

Tiempo…
no niego tus intercambios
como una hada madrina.
Te llevas lo que viniste a buscar,
pero siempre cumples con dejarme algo;
ese trueque te hace sentir imparcial,
quizás hasta te crees honesto y neutral
¿pero acaso existe justicia
cuando se llevan lo que no has dado
y recibes lo que no quieres?

Tiempo…
te llevas mi energía
y me dejas el ánimo,
te llevas mi atractivo
y me dejas el deseo,
te llevas mi memoria
y me dejas cien tareas.
Me haces la existencia difícil
cada vez quitas más bloques
de mi ya maltrecha estructura
y te sientas a reírte de mis malabares
en la búsqueda del equilibrio.
¡Acaba lo que empezaste!
¡llévate de una vez mi vida
y déjame entonces la paz!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Amanda, me encanto.
Hacia tiempo no pasaba.
Nada mas real que lo robado, sin pedir permiso para nada. Muy bien trabajado el tema y buenas imagenes.
Poesia Felina

Isabel Caballer dijo...

Compañera, mi favorito de todo lo que he leído en Ovarios de Acero. Gracias, por compartir los dones que el Universo te ha prestado para transmitir el mensaje a otros.