noviembre 16, 2010

Violencia mediática; no más.

Aportación a la Segunda Jornada Bloguera

Enciendo mi televisión y veo sus ojos llenos de dolor reflejarse en mi mirada atónita. Son los ojos de una madre que llora a su hija muerta a manos de su pareja consensual. Imágenes como ésta se eternizan en las pantallas de nuestros televisores y en las primeras planas de los rotativos de circulación general de nuestro país.

Contrasta ésta escena con la que recibo a las 8:00pm cuando el mismo canal me presenta mujeres semidesnudas sirviendo de entretenimiento sexual a hombres sedientos de placer. “Las mueve la fama” dicen los tabloides faranduleros. Pero tú y yo sabemos la verdad; el propio mundo del espectáculo las margina si no explotan su sexualidad ante las cámaras impávidas y deseosas de acción carnal.

Más que educación preventiva, lo que reciben mis ojos y los ojos de miles de puertorriqueños a través de los medios de comunicación es violencia perpetuada contra la mujer.

¿Cuántas veces en una nota periodística sobre el asesinato de una mujer a manos de su pareja lo que se muestra es el morbo del cuerpo mutilado o cercenado por el cuchillo asesino? Pocas veces vemos que la nota se centre en la mujer; el mayor crédito televisivo se lo suele llevar su verdugo. Pocas veces vemos una nota de seguimiento en apoyo a la familia de la infortunada.

Pero es que aún con todo su poderío, los medios suelen intervenir cuando ya es demasiado tarde.

Es cierto que nos conmueve ver en las noticias la cobertura de un acto violento contra la mujer. Nos indigna. Pero por otro lado, ¿cómo puede eso competir con la perpetuidad que ofrecen los medios de comunicación a la violencia física, emocional, mental y sexual contra la mujer? Para que los medios sean de apoyo al movimiento que hoy nos une en esta jornada de palabras, tienen que comenzar por depurar los programas que presentan al público televidente. Deben frenar la violencia mediática.

Es absurdo proclamar un alto a la violencia contra la mujer cuando en horario estelar presentan un programa donde el marido golpea impunemente a la mujer y luego sus amigos se lo celebran como si fuera un acto heroico. ¿Cómo decirle a un joven en plena pubertad y lleno de curiosidad sexual, no violes, cuando en la mayoría de las telenovelas los hombres toman a las mujeres por la fuerza? Manipular para tener coito, robar un beso, o restregarle en la cara a tu pareja que es inhibida en la cama: es violencia. Y ¿donde se aprende?; lamentablemente en los medios de comunicación.

Para cambiar esto y vivir en ese país libre de violencia contra la mujer que todos queremos, es necesario que los medios de comunicación sufran una transformación. Para que esto ocurra, los ciudadanos tenemos que exigir el cambio, tenemos que exigir lo que queremos ver y lo que no. Nos toca a nosotros detener la violencia mediática. Asumamos hoy nuestra responsabilidad y exijamos un país libre de violencia mediática contra la mujer.

En este mes de noviembre en el que todas y todos nos unimos en pro de una misma visión, los invito a generar el cambio que queremos. Es momento de no patrocinar esos programas que promueven la violencia física y sexual contra la mujer. Es nuestro deber exigir programas que fomenten el amor y el respeto ciudadano. Para retomar nuestra sociedad y vivir en un mundo donde no exista la violencia contra la mujer, estamos llamados a rescatar los medios de comunicación y exigir programas dignos y educativos. Tenemos la fuerza, tenemos el corazón; el momento es aquí y ahora.

3 comentarios:

Ovarios de Acero dijo...

Kayla la compañera Veronica R.T administradora del blog Mujeres en PR te envió el siguiente mensaje a traves de nuestro email.
"empece a leer 'Violencia Mediatica, no más.' Y está EXCELENTE. Un abrazo de amor a su autora"
Recibe también un abrazo de nosotras Kayla, muy buena entrada!

Albita dijo...

Gracias por promover el respeto a nuestro género con palabras cómo éstas... No hay duda alguna de que los medios de comunicacion, junto a las agencias de mercadeo entre otros, manipulan a la audiencia con programacion y comerciales que nos faltan el respeto y malinterpretan abusivamente el rol que poseemos en nuestros hogares y la sociedad en general. Sin embargo, no dejo de pensar en que existen muchas mujeres que promueven lo que describes como violencia en tu entrada... de esto podemos hablar mas en un futuro cercano.

Kayla S. dijo...

Totalmente de acuerdo mi adorada amiga... Hay que hablar de la perpetuidad del machismo... Un abrazo! Gracias por ser y estar.