diciembre 01, 2010

Ayer (¡tú sabes quién eres!)

Ayer prometiste la entrega de tu alma.
En las tardes serías su sombra,
en la mañana rocío.
Prometiste al viento ser canción al alba;
puñado de tierra a sus pies.

Ahora mírate, pareces otra.
De aquella niña inocente solo quedan sobras.
Rasgos pequeños igual a tu amor…
¿Qué amor? ¿Cuál? ¿Qué cosa?
Si siempre has sido efímera.
Tu cariño dura lo que una semana.

Ayer prometiste quererlo,
hasta que te diera motivos para no hacerlo.
¿Motivos? Razones tendrás para querer olvidarlo.
¿Pero cómo hacer que él las entienda?
Si el testarudo no piensa que cuando logres tus cuarenta ;
él tendrá sesenta.

No piensa en los “ya no quiero” de aquella noche.
Sí, lo sé, solo se aprovechaba de ti.
Chica joven, carne nueva, ingenua.

No piensa que te hace daño y bien al recordarlo
Realmente no le interesa saber cómo te sientes.
Pero sé que hoy, en este momento,
esta sentado en su computadora leyendo esto.
Sí, esa, la que vistes ayer acostada desde su cama.

Hoy no quieres saber de amores falsos.
Hoy las promesas se rompen.
Renacen los cosquilleos raros
y vuelves a ser dueña de tu ego.

Ayer prometiste ser zapato;
hoy serás libre.
Hoy darás para su gran lista de rechazos, otro rechazo.

3 comentarios:

Rubén B Soto dijo...

Hola seguí el enlace que me dejasteis a través de blogalaxia. He visto el blog y está muy cuidado y con entradas con mucha sensibilidad, os felicito por el trabajo y os animo a que sigáis así.

Un saludo.
http://rubenbsoto.blogspot.com/

Aurora Johnson dijo...

Gracias Ruben por disfrutarlo.

Anónimo dijo...

sesenta con espiritu de 40