diciembre 03, 2010

Te escribo, te pienso, te siento...


Yo no sé escribir sin sentir,
el corazón me dicta las letras que te regalo.
Yo no sé escribir sin coraje,
la valentía me susurra las letras que comparto.

Yo no sé escribir sin amor,
el amor me dicta la prosa que me lleva hasta ti.
Y en un intento por definirme, escribo.
Y en un intento por definirte, te busco en las letras del ayer, te escribo en las letras de mañana.
Yo no sé vivir sin ti, no se vivir sin escribirte.

Y recorro el abecedario buscando las letras perfectas para escribir tú nombre
y me encuentro con la interrogante de tu santa definición.
Y reconozco que a veces el miedo me impide escribirte, por eso recurro más a pensarte;
pero en ambas ocasiones te poseo.

Y cada mañana mi mente vuela al espacio sideral donde se encuentra con tu alma vagando en la incertidumbre de quererme.
Y se sientan juntas; una a pensar y otra a sentir, ambas intentando definir lo indefinible; ambas intentando redefinir nuestra propia existencia inconclusa.
Y al final las invade el silencio que sirve de preámbulo al amor.

No hay comentarios: