febrero 04, 2011

Fuiste mío...

No puedo negarme este sentimiento de angustia por haber creído en tus mentiras.
Este sentimiento de soledad que me hace sentir el frío cruel de estos días.
El palpitar de mi corazón al saber y estar consiente pero sin querer aceptarlo en verdad que no estás, que nunca estuviste y, por lo tanto no volverás jamás.
Mis manos tienen miedo de escribir lo que en realidad siento, mis pies terror de tomar el rumbo equivocado, mis ojos pánico de ver el atardecer y saber que no estás aquí,

Cierro los ojos, intento como cada día no pensarte más.
Intento no ver tu mirada en mis recuerdos.
Procuro lavar las caricias con que dejaste marcada mi piel.
Suspiro…
…quizá así olvide tu aroma.

Veo las flores de la época son bellas y grandes Pascuas rojas que hay en el jardín de la casa de mi tía, flores que sólo por esta época florecen, flores fugaces, flores temporales, flores que sólo un instante te acompañan, mientras pueden, mientras se les antoja florecer.

Así fue tu amor fugaz y falso, así serán mis pensamientos fugaces y falsos, porque en medio de toda esa mentira sentí que la intensidad de mi amor no tiene límites aun siendo una mentira tu amor, no puedo negar lo que me inspiro tu mirada, no puedo dejar de lado lo que sentía cuando te escuchaba, las ideologías que juntos pensaba yo podríamos llevar muy lejos,

Al final he comprendido que no pudo ser mejor, no pudieron ser mejor tus besos, tus caricias, tu mirada, tu voz, tu piel,
Aunque terminó ya, no queriendo aceptarlo porque fue mágicamente perfecto fui tuya únicamente tuya, fuiste mío sólo mío cuando me besaste por primera vez, mío cuando amanecías a mi lado, mío cuando despertabas antes para sentirte afortunado por tenerme allí junto a ti, mío cuando me mirabas mientras hacíamos el amor y me decías TE AMO, mío cuando llamabas y no contestaba y seguías intentando, mío cuando nos sentábamos juntos a fumar y a quebrar mesas (sonrío melancólicamente), mío cuando disfrutabas de mi comida preparada con un amor sin igual, mío cuando orgulloso me tomabas de la mano, mío cuando nos despedíamos esperando con ansias el próximo encuentro, mío cuando escuchabas esa canción y sólo piensas en mi, mío cuando veías el cuarto menguante y sentías que estaba al lado tuyo a pesar de la distancia, mío cuando despertabas pensando en mi, mío cuando fui tu ultimo pensamiento del día, mío cuando hacías un gran protocolo para decir TE AMO, mío cuando me abrazabas tan fuerte que no querías soltarme, mío cuando compartimos nuestras familias, mis hijas tu hijo, mío únicamente mío y, en cada uno de esos momentos y mas fui tuya únicamente tuya también.

Fui tuya desde antes del primer beso, tuya cuando por primera vez hicimos el amor y por vez primera amanecimos juntos, desnudos, tuya cuando compartí con la gente que quieres y a quienes llegue a querer, tuya cuando aún estando tan lejos me trasladaba con mis sentimientos para estar a tu lado, tuya en cada beso, tuya en cada caricia, en cada mirada, en cada suspiró, tuya cuando llegaba la noche y no podía dormir sin antes escuchar tu voz, quedándome tranquila sabiendo que estabas bien, tuya cuando llamabas en algún momento que pudieras, tuya cuando el corazón se me salía del pecho cuando por fin llegaba la hora de verte, el camino se me hacía eterno, tuya cuando me desnudabas y besaste cada rincón de mi piel, tuya cuando estando a tu lado todo parecía bello, todo parecía tan leve tan fácil de sobrellevar, tuya cuando podía estar horas tras horas escuchándote hablar, tuya en cada respiro, tuya cuando me mirabas y hacíamos cosas locas juntos, tuya cuando te leía mis locuras plasmadas en papel, tuya cada vez que cocinamos estaba ansiosa de que probaras la comida y ver la expresión de tu rostro siempre espero que te haya gustado, porque cada omeleth o cualquier otra fue preparada con el mayor de mis entusiasmos y amor verdadero, tuya cuando escribo esto pensando en ti.

Sentimientos plasmados en papel, locuras, melancolía.
Marcala, La Pa,z 26 de enero 2010.. 9.23 hrs.
MaryEly Arriaga…. Quedo corta con tanto que quiero decirte y nunca podré.

2 comentarios:

Amanda dijo...

MaryEly, puedo sentir cada una de tus letras, en esos momentos uno ruega que el deseo y el amor se vaya con el hombre que ha partido, sin embargo no es así. Ellos se van, pero el amor, el deseo, el recuerdo se queda tan fuerte que duele...cada día tengo la esperanza de que se vayan poco a poco tras el hombre que los provocó...gracias por compartirlo y dejarle saber a las mujeres que están viviendo lo mismo, que no están solas...

antigonum cajan dijo...

Habiendo vivido en la capital de una multitud de ovarios de acero, en Northampton, MA, en el noreste de USA, declaro pues que su vision de la realidad respecto al hombre i mujer estuvo mas o menos, hasta que por imbecilidad
decidieron caen en la trampa mas ijaeputa de los heterosexules: tener ijos.

Ahi lo dejo,
no sin antes afirmar que a OVARIOS de ACERO,
TESTICULOS DE TITANIO.
Suerte i exito en sus proyectos.