febrero 28, 2011

Homenaje a las vulvas de mi país.

La vulva, la chocha, el totin, la pajareta, la chanforneta, la cuca o como quieran llamarle. Parte del cuerpo cubierta de pelos, al menos en algunos casos, carnosita, con sus pliegues, su humedad y un aroma que la distingue. Se encuentra al sur de cada mujer. Es parte del cuerpo este que nos asignaron, los dioses, las diosas, la evolución, la necesidad, el padre que nos engendró, la vida, la suerte o la desdicha. Es tan parte de nuestro cuerpo como los brazos, la cabeza, las piernas, la pipa, el chicho, los dedos, las orejas y el pelo. Sin embargo, cuando vemos una de frente, por cualquier razón, accidente, película, un “performance” , el viento que alzó una falda, la muchacha que se sienta mal, la abuelita que se dobla en bata o el Universo de buen humor ese día, nos indignamos, asustamos o incluso nos molestamos pensando que es injusto que nos impongan ver una cuca ajena.
Ayer compartía con unas amigas y vimos un “performance”, donde al inicio, la chica se alzó la falda y mostró su vulva, “cubierta “con una tanga roja. Así que realmente lo que mostró fueron los pelitos que se asomaban en la coyuntura de sus muslos y su vulva, además de ese, incómodo para mi, panti rojo. El mensaje de la pieza fue el cuestionamiento acerca de las exigencias sociales para las mujeres de esta Patria y la importancia de rebelarnos para poder alcanzar ese sentido de autoconocimiento y autoformación. Quedé fascinada. Claro, quedo encantada con cualquier acto de desnudez, pues me parece, que por más íntimo que este sea, para las mujeres, ‘esnuarse' es un acto político y de poder. De regreso a casa, las amigas comentaron lo indignadas que estabas pues sentían que había sido una imposición el tener que verle la cuca a esa performera. Mi argumento fue, que hay diferentes contextos de la desnudez y que en este caso, entendía que esa chocha no estaba sexualizada, que simplemente había sido instrumento de expresión, como también lo fueron sus brazos, sus labios y su cuerpo entero, pues la chica bailó. Sin embargo, ellas insistían en que había sido un acto de imposición y no les había agradado. Entonces me quedé pensando y conversé con una amiga, que no quisiéramos ver gente fea en la calle, pero a menos que no cerremos los ojos, cosa muy peligrosa, las tenemos que mirar. Tampoco me gusta ver mujeres en “dubbie”, policías, las cuentas, el precio de la gasolina, los cortes de pastelillo en el expreso, ni mi cuenta de banco en estos momentos difíciles. Entonces pienso que el problema no es la vulva de la artista, ni la tanga, ni los pelos, ni las tetas o las nalgas que mostró por un segundo. El problema es la aversión cultural y social a la chocha. El mensaje incrustado de opresión y pudor que nos ha espetado esta cultura que no agradece los grandes sacrificios y aportaciones de las vulvas de esta isla. ¿Hasta cuándo nos vamos a volver opresoras de nuestro cuerpo? ¿Hasta cuándo va a ser más normal la violencia, el crimen, los robos, la política nefasta que nuestra vulva y la de nuestras comadres? ¿Hasta cuándo vamos a dejar de sentir desprecio por lo natural y lo humano? Nuestras vulvas son el comienzo de nuestro proceso de definición, nuestro centro de placer, nuestro foco de vida, hasta nuestra identidad y personalidad puede encontrarse en nuestra vulva. ¿Cuándo vamos a comenzar a apreciarla y respetarla como nuestra vulva se merece?

4 comentarios:

Tercer Piso dijo...

Zuly agradezco que hayas traído este tema, porque las mujeres por diversas razones que nacen de una misma raiz: la cultura, ni siquiera llamamos las partes de nuestro cuerpo por su nombre. Hay un blog español, me parece, que se llama Tenemos Tetas y es de mujeres lactantes, aqui en PR nadie quisiera participar por el nombre del blog. Increible, pero cierto. La frase que recoge el todo de este entuerto cultural tú misma la traes y con tu permiso te cito: "El problema es la aversión cultural y social a la chocha." Te felicito por ser valiente y traer a la palestra de Ovarios de Acero tu visión, tu opinión sobre algo que tenemos todas en común: la vulva y de la cual no siento ninguna verguenza, es mi lugar de placer y la puerta de salida de mis hijos.

jmeh dijo...

sueño con el día en que las mujeres hablen, admiren y alardeen de su chocha como los hombres de sus penes

Zuly dijo...

Jejeje, ese sería, un momento para la historia! ¿Porqué no empiezas? A lo mejor, otras se animan! Siempre pueden usar un seudónimo o ser anónimas!

La Chela dijo...

Aún recuerdo una amiga de mami que se jaló el pantie al frente porque le molestaba, fue un escándalo que por poco la botan, yo estaba en duodécimo grado, senior, admisión temprna, en fin inteligente pero muy jaquetona y desafiante le pregunté a las que estaban pelando por fresca y puerca, "¿por qué los hombres se agarran los guevos y nadie los critica". Me gané la fama de trouble maker y me dijo mami "es que a los hombres le molestan los calzoncillos,ahhhh ¿pero a nosotras no nos puede pillar un pelito de la crica o micha y jalarnos el pantie?" Aún tengo el diente estillado por el gasnatón que mami me dió por preguntar algo tan sucio.