marzo 17, 2011

Ella o Yo

Estaba sentada en el banco de una plaza, de ese pueblo tranquilo, recogiendo la brisa del mar,de ese mar que imaginaba cerca, que a lo lejos remeneaba su pelo y me regaba el maquillaje. Entonces la vi, la toqué, me abrazó y se sentó a mi lado a conversar. Conversamos de todo, de mi vida, de su gente, de nuestros amores, del equipo de soccer que yo queria parir, de mis gatos, de sus venados, de nuestros árboles, de su Bonsai, de todo un poco. Me tomé el chocolate de la mañana, ella se dedicaba a mirarme, mientras se perdía en cada una de mis palabras, como si se meciera en ellas. Me sobaba constantemente, iba dejando algo así como unos caminos de memorias con sus manos en mi piel. Me calmaba, bajaba la intensidad, me relajaba, era como si la tierra comenzara a girar más despacio cuando ella estaba cerca. Ella está enamorada, delirando, deseosa de tenerme, de besarme, de escribir historias conmigo,de leerlas, de respirar las mil y una aventuras que dispone siempre la vida. O ¿seré yo la enamorada?, ¿la que delira?, ¿la que anda deseosa de tenerla, de besarla, de escribir historias con ella, de leerlas, de respirar las mil y una aventura que trae consigo su vida?

El sol salía, de sopetón, dándole la bienvenida a nuestros ojos, que poco a poco se acostumbraban a la luz, a la intensidad, como ella se acostumbraba a mis manías o yo a las de ella, a sus olores o a los mios, a mis labios o a los de ella. Era casi una danza erótica entre piel y alma, o entre alma y piel, pues todo se confunde, me confunde, la confunde. No me doy cuenta, no se da cuenta, no nos damos cuenta de que ya no sé si soy yo de quien hablo o es de mi de quien ella habla, ya no somos, ahora soy, eres o es...sólo una, dos, sólo nosotras. Y el cuento ya no tiene sujetos, o personas,no hacen falta, lo único importante, es la historia, los sucesos, las lectoras...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Insisto, estoy como una pendeja mirándolo en la distancia, escuchar su voz y esa riza tan fuerte me mata, quiero halar su cabello largo canoso, estoqueao en los 80s, Carajo, me lo quiero comer, pero él estará igual?