junio 16, 2011

¡Hasta siempre!

El viento comenzó a soplar aquí, las calles se tornan sepias cuando miro por la ventana. Mientras me encuentro pensando, pensando y pensando.

En estas cuestiones del amor no he sabido manejarme, quizá no lo supe aprovechar, o tal vez no era para mí, no lo sé, aun no puedo precisarlo.

Me di cuenta que hoy fue un adiós definitivo, siguiendo el protocolo de una relación que termina, a lo cual pensé que nunca llegaríamos, devolviendo lo que un día fue de los dos, despidiéndonos cada quien de lo que le corresponde y sin embargo, con un gran cariño latente entre nosotros, que no funcionará más.

Te extraño, lo sabes, es inevitable. Sin embargo, hay mil cosas que nos separan, un poco mías, un poco tuyas. Quizá mas mías que tuyas, porque lo sé, soy terrible, soy un demonio que no quería exorcizarse de ti, pero ahora lo he comprendido, me he dado cuenta del gran daño que te hago pasar, ya no más, no os preocupéis…

A la vuelta de la esquina nos espera una vida nueva, una vida que ya no compartiremos más, que el viento se llevó, coincidiremos en ocasiones pero quiero que me veas cómo lo que soy, alguien a quien amaste tanto y quien te amó tanto también, pero que ya que no se pudo más, si es posible veme con ojos neutrales ya que podemos caer de nuevo y el daño entonces sería inhumano, háblame con tranquilidad, sabes que entiendo tu particular forma de expresarte, estrecha mi mano con paciencia que sé que te dará gusto saludarme de nuevo, al menos eso espero. En fin, simplemente recuerda que alguna vez fuimos uno solo. Y yo te diré: ¡que te vaya muy bien, amor de mi vida!.

No hay comentarios: