julio 11, 2011

Ese constante retornar desesperado




Esta soledad violada por los años
entre suspiros perdidos
en el desesperado retorno del tiempo
donde se hilvanan nubes
y se hiere el rostro en el silencio.
Arrinconándonos, en una esquina solitaria,
se despliegan sueños y oníricas promesas.
Y este calor que aún emana de mi cuerpo alentando la memoria
más allá de nuestras almas.
Entre los matorrales de la noche,
temblando en ese mar de recuerdos,
donde perdí tu nombre
entre demoriadas imágenes
que avismaron el porvenir.
A lo lejos se derrama el sonido de una música prístina,
como un leve susurro de violetas,
donde se descuelgan los silencios.
Desvaneciéndose esta inusitada verdad
con labios transparentes y lucidez insomne
que se esparce más allá de las palabras.
Es ese constante retornar desesperado
de los tiempos incumplidos,
sobre la estepa del alma
donde cabalgan los sentidos
y esa leve vibración que azogue,
este trozo de cristal de ausencias,
donde se inscriben difusas voces de la conciencia
y las palomas vuelan con pijamas imposibles.
Doris Melo. 2011

1 comentario:

antigonum cajan dijo...

Ovarios de acero inolvidable?
Inoxidable?