septiembre 19, 2011

Comencemos de nuevo...de la vulva, sí se habla.

Esta semana ha sido muy particular. Aunque en mi trabajo regularmente estoy hablando de vulvas, penes, sexo, condones, etc., pues soy educadora sexual, esta semana he tenido que ejercer mis funciones fuera de horas laborables y con mis amigas de 48 y 53 años. Sorprendida por la primera declaración: "Yo nunca me he visto el toto" y patidifusa con la segunda: "Yo no sé dónde está mi clítoris", me dispongo a hablar del tema en este espacio, que parece alcanzar a más de dos mujeres. Cómo que nunca se han mirado las vulvas? Cómo es que no saben dónde está su clítoris? No es como si la vulva fuera el roto negro en alguna galaxia lejana... la cargas todos los días!Entonces me quedé pensando en el asunto, luego de pasar varias horas aclarando sus dudas y conversando sobre sus inquietudes.

Las mujeres nos hemos creído el cuento, el cuento de que las vulvas son feas, de que no debemos mirarlas, de que apestan a bacalao o a arenca, dependiendo de la generación, de que de la vulva no se habla, ni se toca, ni se huele y mucho menos se prueba. Y hemos replicado el discurso generación tras generación, con una naturalidad increíble. También nos hemos creído el cuento del mercado y la publicidad, sobre la famosa peste de nuestra vulva, por eso nos venden jabones especiales con olor a lavanda o rosas, nos comimos el cuento sobre lo que es sensual para los hombres, sin tomar en cuenta que nosotras no nos sentimos sensualizada por nuestro cuerpo COMPLETO. Entonces tenemos mujeres jóvenes, chichando a lo loco, y concibiendo su vulva como un órgano de placer dirigido a los hombres, que muy poco caso le hacen, fuera de una acto coital. Tenemos mujeres que no se atreven a mirarse a la vez que tenemos una alta incidencia de sífilis y clamidia en adolescentes, tenemos una gran cantidad de mujeres que no se miran y a la vez una gran cantidad de mujeres insatisfechas sexualmente, una gran cantidad de mujeres heterosexuales y una gran cantidad de mujeres que no saben cómo se siente un orgasmo. Ven alguna relación ahí? Es como si a una no le gustara su casa, pero la decora para que le guste al vecino. No les parece absurdo?

Vamos a hablar de las vulvas, con confianza, si quieren, desde el anónimato. No hay pregunta pequeña o tonta o menos importante. Vamos a mirarnos nuestra vulva, como miramos nuestro codo o nuestras manos, como nos miramos el rostro. Qué tal si empezamos por ahí?

A ver, a que huele tu vulva? La mia, huele como a día de lluvia, como a tierra mojada.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Que vivan las vulvas! A mí como a muchas me criaron con ese tabú, pero a mí me encanta desafiar el status quo. Con lo revoltosa y persona de pensamiento crítico que soy, comenzé a indagar en libros de educación sexual. Luego de eso me instruí con lo del tantra, que invita a conocer tu cuerpo y el de la pareja, el cual no se enfoca en llegar a un orgasmo, si no en el disfrute del acto sexual completo. Te das cuenta que lo que aprendes de sexo en la calle no te sirve para nada para valorar la sexualidad femenina. A mi nunca me hablaron de sexo en casa, todo lo que sabía era por boca de amistades, cosas en tv, películas, revistas, etc. Pues fíjate que mal están, el orgasmo es importante y riquísimo, el sexo salvaje puede que te levante el ánimo, pero no he tenido noches más inolvidables que aquellas en la cuales todo el acto es de placer (aunque no llegue al orgasmo)y de movimientos improvisados. Mujer que lee: ¡Mírate esa tota!

Tercer Piso dijo...

Saludos Zuly, me parece genial esta invitación a hablar sobre la vulva y aclarar dudas, espero que las compañeras se animen a participar, se sorprenderán con las muchas cosas que pueden descubrir, que podemos descubrir, que debemos descubrir...descubrirnos...que descubro.
Comenzar a relacionarme con mi vulva ha afirmado en mi psiquis, que es imposible alcanzar una buena salud emocional y sexual, sin antes conocernos y aceptarnos físicamente. Gracias Zuly por todo lo que me has enseñado, eres la mejor. Antes decía que me gustaba mi cabello, mi nariz y mis ojos, ahora añado que me gusta mi vulva, me gusta como es, como sabe y como huele. ¡Amo mi vulva!

Anónimo dijo...

Soy hombre Zuly y te digo que no puedes estar más cercana a la verdad. Es como si los penes no apestaran a orina y a cebo después de un medio día de trabajo. Descubrir y romper estigmas, para eso estan las personas como tú.¡ Qué huelan a tierra mojada, a flores o al mar! No importa.

Sol Taína dijo...

Me encanto!!!

Miriam dijo...

Esto para mi tiene mucho que ver con la autoestima de las mujeres y con el descubrimiento del poder que pueden tener. Me parece que hay que conocerse y amarse, y entender que hay mucho poder en el cuerpo de las mujeres, no solo reproductivo sino para el placer y el disfrute de la salud sexual. Por eso es que no se habla de estos temas, para que las mujeres no se empoderen más. Es por esto que he compartido este blog con mis amig@s. Gracias!

Anónimo dijo...

Reuerdo un comentario callejero muy comun: "Un pelo de chocha jala más que una junta de bueyes". Con todo lo vulgar que suena, esta frase tambien encierra el enorme valor sexual del órgano femenino, y el poder que la vulva - el sexo/ la mujer - ejerce sobre los hombres.
Me resulta increible que existan mujeres que nunca se hallan puesto a observar su vulva, ni tan siquera en la intimidad de su ba~nera. Asi que felicito a Zuly por fomentar esta conversacion. Estoy de acuerdo en explorar y conocer nuestros cuerpos, pero a mi no me interesa disfrutar del sabor de mi vulva. Eso seria como querer hacerme sexo oral a mi misma, y ya eso es enfermizo. Mejor yo disfruto del pene de mi pareja sexual y que el saboree mi vulva, y estamos a mano.

Tercer Piso dijo...

A la compañera del comentario anterior:
Me parece importante aclarar que el probar a que sabe tu vulva, al igual que quizás el probar a que sabe tu leche materna, no significa que la vas a convertir en paleta. Es solo probar para conocer, probar para saber que compartes.

Anónimo dijo...

Nunca te has chupado un dedo? Parte de pederle miedo al cuerpo es accesarlo como lo que es, parte de lo que nos construye. Tercer piso tiene razón, la propuesta de probar la vulva no es para que la conviertas en paleta, sin embargo, si hay alguna mujer, que quiere saboreala y probarse todos los dias, y esto no interrumpe con su cotidianidad, pues so be it, al final del día es suya y no hay absolutamente nada malo de disfrutar de nuestro cuerpo. O acaso no nos podemos masturbar porque debemos esperar a que nuestro o nuestra amante nos provea el placer?

Gracias por comentar!!!!! Zuly

La Chela dijo...

Zuly, creo que fui muy precoz , porque me miré mi linda pajarita, ahora ya canosa, a los 12 años, a los 15, la probé y nunca he tenido miedo a escucharla y hablarle, a jugar con ella y darle su espacio cada mes para que me demuestre que hay algo más profundo que me dice eres mujer.Aunque much@s piensan que soy bucha, por mi físico , y si lo fuera un carajo la gente, soy feliz, pero había olvidado el espejo, así que voy a Walgreens a comprarme uno de los que aplían la imagen y ver el universo de mi vulva.(realmente quería decir chocha)

Sex Shop dijo...

Muy buenooooo!!!!!!!!!!