septiembre 21, 2011

El rebound o las relaciones de transición

Todo cambio, toda pérdida requiere de un proceso de duelo, pues implica que debemos reinventarnos desde ese cambio y que debemos aprender un nuevo libreto de cosas cotidianas y excepcionales. Esto sucede sobre todo cuando comenzamos a recuperarnos de una reciente ruptura sentimental. Que implica más allá de la pérdida de la relación en la que teniamos muchas esperanzas, planes y sueños, sino que tambien responde a las cosas tan pedestres como el lado de la cama en que dormias, que ya no habrá dos cepillos de dientes sino uno, que si aparece un cienpiés en el baño serás tú la que lo tiene que picar en pedacitos y hasta el orden en el que van los carros en la marquesina. Porque ahora, ya no tendremos pareja, estaremos solas con nuestros hijos/as o mascotas o sin ninguno. Y eso, aunque te hagas el cuento de que lo superaste, hace una mella en la vida de cualquier persona que estuvo en una relación y amó. Cuando estamos recuperando de una ruptura estamos muy vulnerables. Nos sentimos abandonadas, heridas, desechadas, rechazadas, despreciadas. Por eso, cuando alguien nos mira, se nos acerca, nos habla, nuestro cuerpo comienza a responder en automático. Aún cuando estamos conscientes de que necesitamos tiempo para manejar el proceso de luto, para recuperarnos y cerrar heridas,heridas que tienen que ver con nosotras, con los fracasos que hemos tenido, con los cuentos que hemos comprado y con las apuestas a la suerte que hemos hecho. Nos ilusiona saber que a esa persona le gustamos, que podemos hablar con ella, compartir tranquilas. Cuando la tenemos cerca, deseamos sentir su piel, olerla, y comenzamos a pensar cómo se sentirá besarla. Nuestra mente va en automático, siguiendo, probablemente, nuestro sentido de supervivencia, que en ese momento se nos activa para que nos volvamos a sentir vivas, felices, tranquilas, excitadas con el futuro.

Esa persona, solidaria, nos escucha y dice lo que queríamos oir: que no fue nuestra culpa, que la ex pareja no supo valorarnos, que una se merece algo mejor, que somos hermosas, deseables y maravillosas... que ella/él está presente y cerca para ayudarnos en el proceso, que quiere hacer futuro con nosotras. Si esa persona no respeta nuestro luto, el tiempo que necesitamos para sanar, será muy fácil que nos dejemos ir en lo que parece una felicidad nuevecita y deliciosa. Manos que nos acarician, palabras que nos arrullan, un ser que nos comprende y que nos apoya. Y esa relación se convertirá en la droga que nos entretendrá por un rato, pero que se disolverá con el tiempo en la bilis que nos consume todavía.

Tú, la del luto, detente. Date tiempo y sana. Tú, el(la) que ves la vulnerabiidad como una puerta abierta para tu entrada, no seas tonto(a) o, peor aún, ingenuo(a). Permite que esa mujer sane, no te le metas en la piel ahora que está débil. Dale espacio. Si te interesa, podrán tratar más adelante. Si lo que quieres es pasar el rato o aprovecharte, pues tírate. Pero acepta que, conscientemente, estás provocando un inicio de algo que no sirve. Que ella, en algún momento comenzará a vivir el duelo y tú te sentirás desplazado(a), traicionado(a), pero al final, tú solito(a) te lo buscaste.

Adaptación de un blog de JMEH.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

...y qué pasa cuando se ha mantenido la proseción por dentro por 10, 6, 4 años. Ya el entierro, el luto, el duelo pasaron en un largo proceso. Much@s toleran por los hijos, otr@s por factores econmicos y qué tu me dices de las que por tener que ser enfermeras, como mi madre, dicho sea de paso, han pasado años y quizas una vida sirviendo y siendo para otros. Ya hubo un divorcio emocional hace rraaaaatoooo. Solo que no hay $$$$ para unos papeles o por la calidad de ser humano que dentro de esa persona vive y le tiene lááástima a su pareja.

Ahora digo yo y YO QUÉ. Tengo 50 años y tuve qué despedir a mi marido por infiel, ellos tiene licencia, nosotras NO.?????

Es muy diferente a cuando llega alguien en medio de la paz y luna de miel, pero eso ya paso hace años es de hiel.

Gracias a la libre expresión de este muro!!!

desde mi orilla!

Anónimo dijo...

Saludos,

Comparto mi pensar, pues me alude hondamente este tema. Desde la consejería, me parece genuino el planteamiento, aunque al final, en el tono del escrito percibo que se distancia del consejo y parece mas juicio y sentencia.

Siempre he confrontado gran dificultad en estructurar los sentimientos, sí puedo identificarlos y me atrevo a pronunciarme que en ocasiones los entiendo, pero no puedo encajonarlos como latas para inventario. No son una suma de quebrados, donde el resultado siempre será el mismo, puede sumar más o quizás menos, pero llegar a un resultado exacto, de forma sistemática y racional, al menos para mi es imposible. No solo imposible, me parece espantoso, pues entonces carecería de iniciativa, se disiparían las emociones positivas o negativas que acompañan un evento, una sorpresa o un nuevo amor.

Desde mi experiencia…que no ha sido resultado de análisis riguroso, ni medido por método científico alguno y menos aun aprendida en la universidad; vivir es una cadena de eventos, donde se destacan en el recuerdo, los mas alocados, intensos, apasionados, tristes y dramáticos. Estos eventos, regularmente son el resultado de decisiones de alto riesgo, cuando he decidido no tomar riesgos, he comenzado a descomponerme, a morir, el miedo me ha embargado, embelesado y dominado, hasta que de repente…¡zaz! surge una emoción mas fuerte que el miedo y me despierta.

Me parece muy sensato y responsable, el que las mujeres que como yo están en medio de la ruptura de una relación tomen medidas preventivas y se cuiden, sin embargo, a mi edad, no quiero guardarme mas de lo que lo he hecho…prefiero el riesgo. Llevo mucho tiempo en la mesa sentada observando el juego, ahora quiero tirar mis cartas. Quizás no es el momento, quizás no estoy lista para jugar, porque una nube de luto me cubre hace 4 años…quizás, quizás, quizás… (como reza una canción popular)

Pero ¿saben qué? desde mis temores, desde mis incertidumbres, desde mi dolor, acepto el reto. No sé si DEBO esperar, solo sé que no QUIERO esperar…Si me sale bien, pues maravilloso…si me sale mal, tal y como sentencias, me lo busqué y pagaré. Me consta en cada poro de mi piel, que los errores se pagan, pero dure lo que dure, en el proceso viví, lo intenté, amé y me sentí amada, les aseguro que en mis circunstancias, es lo mas hermoso que he sentido en los últimos años. Sé de hoy, no de mañana, quiero y sentencio que quiero vivir el hoy…si sale mal, visitaré a una amiga, brindaremos y gritaré: ¡Me lo dijeron!

Al fin y al cabo que se joda, ¿no es acaso este, el juego que todos jugamos?

La Chela dijo...

Entiendo perfectamente estos sentimientos, esas preguntas que nos atan lo pasé al sobrevivir a un machista, 9 años de espera hasta que llegó quien pensé sería mi alma gemela, ahora a mis 50, y 8de relación, realmente encontré mi todo, el cielo que jamás podré tocar, una persona tan afin que duele no tenerlo cerca, no quiero arriezgar nuestra amistad hasta que ambos nos demos cuenta de que estamos hechos el uno para el otro y sanemos las heridas que vendrán con otra ruptura.
Sacar un clavo con otro deja un roto más grande, es cierto no somos jovencitas pero como dice un amigo, uno y con calma.
¿Cuántas más estamos en el juego?