noviembre 19, 2011

Y el tipo no llamó más...


Hace unos días fui a almorzar con un antiguo cliente, esto como parte de mi estrategia para adentrarme al “field” que había dejado abandonado por razones domésticas. Hablamos de todo: su oficina, sus clientes, sus compañeros de trabajo y su socio. Su socio es un hombre maravilloso, siempre le he admirado, sobre todo porque es uno de esos pocos hombres, que se ha ocupado de desarrollar su lado femenino. Este tipo de hombre que no se le escapaba un detalle, en mi posición como profesional, podía ver el registro de sus detalles: flores, vinos, champañas, quesos, canastas, almuerzos, Spas…you mention it!

Le llamaba la atención por esos gastos alegres que aunque los admiraba como mujer, los rechazaba como profesional, pues no eran parte de mi plan de control de costos. ¡Tienes que casarte! - le gritaba – o vas a llevar esta compañía a la ruina con tus amores.

Una de las cosas que hacía que lo llevara arreguindao del alma, era que su ex esposa se había suicidado, para mi eso tuvo que ser una experiencia devastadora, sobre todo para un hombre tan especial. Bendito, - pensaba- le tocó una 408...- refiriéndome a nuestra Ley de Salud Mental.

Como era de esperarse, pregunté por él: "Dime, ¿al fin fulano se casó o sigue dando tumbos?" Entonces, me entero que su novia se suicidó…(Say what!), y que luego, tuvo otra que la tienen medicada…(WTF?) Pero que suerte terrible la de este insigne caballero - pensé.

Luego de retirados los platos principales y listos para degustar un sabroso postre acompañado con café arábigo y semillas de cardamomo…mi ex cliente me espepitó: "Fulano es un misógino, él tiene problemas con su madre que según él, lo castró por diversas razones (que mantendré secretas, pero no son de gran importancia, al menos para mi) y acostumbra a elevar a las mujeres al mayor éxtasis posible, las hace alucinar y una vez las lleva a ese grado de placer, las deja caer sin pena, ni gloria’- dijo y siguió engullendo- Y yo… ¿Uhhhh? por poco se me desorbitan los ojos. No podía creer lo que escuchaba, pero de pronto las piezas del rompecabezas comenzaron a encajar de forma mágica.

La segunda mujer que se suicidó, era casada, su esposo tenía cáncer terminal. Él reconoció la vulnerabilidad emocional en que esta señora se encontraba y comenzó su plan de ataque…La mujer volvió a respirar, se sintió viva, se sintió acompañada, ya no era tan difícil manejar la pérdida y el dolor que tenía frente a ella. Este amante le esperaba y le prometía vivir el mejor momento de su vida. Murió su esposo, y el amante… nuestro amigo y compañero de trabajo, desapareció de la noche a la mañana, junto con el muerto. No llamó, ni se vio más. Doble pérdida, esta mujer no había manejado la pérdida de su esposo, cuando además tenía que vivir la pérdida del amante perfecto, su dolor fue tan intenso que se lanzó por una ventana.

No entraré en detalles de la tercera mujer que estuvo hospitalizada y ahora sobrevive bajo medicación, quiero evitar caer en el morbo.

Quise compartir esta historia, pues me temo que hay muchos hombres así, quizás no tan dadivosos en regalos porque no tiene la posición económica para eso, pero son espléndidos en piropos, palabras, caricias y el sexo… un buen día…cuando menos te lo esperas…¡pufff! desaparecen, dejándote en la penuria sentimental, desnuda y herida de muerte…¡ca…nallas! Es hora de que pongamos un alto a este montón de hombres frustados. ¿Cómo? pues fácil...

  1. Si al tipo lo sigue una 408… ¡indaga! ¿Qué le pasa o le pasó a esa mujer? Recuerda que él fue el último que vivió con ella…hasta que punto él tiene responsabilidad del estado mental de esa compañera.
  2. Si es de los hombres que lo sigue la Ley de Murphy…todo le sale mal….manda el ‘Ay bendito’ pal carajo… ¡indaga! Recuerda que el denominador común es él. ¿Qué maravilla de hombre es aquel que contrario a Midas, todo lo que toca lo convierte en mierda?
  3. Si aún estás en medio de otra relación o acabando de terminar una, antes de que pronuncies: “un clavo saca a otro clavo”, ve y lee el escrito de la compañera Zuly, El Rebound o las relaciones de transición. Además, recuerda la historia que acabo de narrar, sino vives la primera pérdida, la llegada de uno de esos fenómenos a tu vida, puede hacerte vivir la pérdida doblemente y te puedo asegurar, que es devastador…te arrastras, te raspas contra las paredes para arrancarte la piel…sufres de forma antes no sentida (digo a menos que seas reincidente) no es fácil manejarlo o defenderte, pues ya vienes débil…tal y como pasó con la compañera que, lamentablemente, escogió el suicidio, así de fuerte y trágico puede ser.
  4. Comienza la relación de forma superficial. Nunca creí que yo sería capaz de decir esto o peor aún escribirlo, pero no hay de otra, uno de estos especímenes se encargó de enseñarme y muy bien que lo hizo. Mantén alerta el intelecto, no des explicaciones, observa y espera. Hay tiempo pa’ los sentimientos…te lo aseguro. Si el hombre es el que es…pasará la prueba y los sentimientos aflorarán. Si el hombre viene a joder contigo, saldrá corriendo pues se sentirá descubierto.
  5. Si eres reincidente, si de alguna forma atraes a este tipo de pájaro…detente y analiza…pues en este caso, eres tú el denominador común. Algo que también he aprendido y hoy comparto contigo, es que a veces las relaciones nos dejan con grandes inseguridades, ‘que soy fea, que se me cayeron las tetas, que tengo celulitis, que no soy llevadera, que estoy envejeciendo, que me voy a quedar sola etc.’. Estos pensamientos hacen que veas al primer hombre que aparezca como un oasis, pues según tu voz interior ‘no merece más ná, eso es lo que hay y brega con eso. Es más…sé agradecida con lo que te tocó’. Confundes cualquier mojón con morcilla… pues no mi amiga, estás equivocada, mírate bien, habla con tus amigas, amigos, psicólogo, consejero, tu niña interior, cúrate, límpiate y verás que tienes toda la belleza del mundo en ti y mereces algo mejor. No solo lo mereces, te aseguro que tan pronto cambies la imagen que tienes de ti misma, atraerás a otro tipo de hombre que sí sabrá valorarte y tú sabrás valorarlo (sobre todo escogerlo). ¿Acaso vas al supermercado y escoges las viandas que no sirven o la carne descompuesta? Claro que no… pues entonces mija… espabílate.
  6. Borra de tu mente que vienes al mundo a hacer a un hombre feliz o que un hombre te hará feliz. La felicidad tú te la procuras, conociéndote, amándote, cuidándote, respetándote, reconociendo que eres bella como persona, admirable, que disfrutas la dicha de haber nacido mujer...solo entonces puedes compartir esa felicidad con otro. Si el tipo es un infeliz…pues mi amiga…nada más con el testigo…The defense rests! Él busca que tú lo cargues…pero para ti no hay nada, pues en su banco de emociones no tiene nada guardado, no es una persona feliz consigo misma, así que no tengas expectativas de que aportará algo especial a tu existencia.

Espero que esta historia ayude a otras y que no pasen lo que pasaron las tres mujeres de mi ex cliente o lo que yo he pasado. Doy gracias, porque este almuerzo me ayudó a descubrir en el meollo en que andaba metida, doy gracias a mis amigas que han estado presentes oyendo mis llantos y quejas a cualquier hora, doy gracias porque según pasan los días me voy sintiendo mejor y con el deseo genuino de recomenzar.

¡En guerra avisada, no mueren mujeres!




7 comentarios:

Zuly dijo...

Me caso en la paleta! She have arrived! Tan orgullosa de ti mi amiga!

Poesia_Felina dijo...

Bueno!

José R. Rivera-González dijo...

Que buen escrito. Lo voy a compartir con mis estudiantes y mi gente de Facebook.

Anónimo dijo...

BRAVO!!!!Loba te lo sacastes del alma.

Pablo Fernández dijo...

Subject matter well handled, although sad. Then again, time cures everything. The important thing is to learn from the experience and know when to apply that which was learned.

Anónimo dijo...

Estupendo! Fabuloso! Maravilloso!

Mireya Collazo dijo...

Estupendo! Fabuloso! Maravilloso!