enero 29, 2012

Encuentros



Su corazón latía
en una armonía desesperante
compitiendo con el tren
absorta en un mosaico
de preguntas sin respuestas:
¿cómo será?
Cercana al arribo,
aún dudaba
los latidos aumentaban
una contenta
la otra asustada
una interminable escalera
era la última prueba
se detuvo en más de una ocasión
pensaba…
una invitaba:
-¡Vamos, que él espera!
la otra advertía:
-¡No cruces esa línea!
una y otra discutían
a viva voz
y se olvidaron de ella
aprovechando el descuido
en medio de ese
torbellino de ideas
juicios y locuras
prosiguió su marcha
lo buscó
con temor a encontrarlo
deseosa de encontrarlo
lo halló a la distancia
sentado en la plaza
lucía tranquilo
apacible
entonces la descubrió
ella le regaló
la primera sonrisa
de muchas
sin él pedirlas
sin esperarlas
ya mas cerca
temblaba su pecho
cada paso era una victoria
él muy galante
se puso de pie al encuentro
ya frente a frente
él mas alto
imponente
la recibió con dulzura
en un abrazo contenido
por un saludo de manos
ella sintió su calor
él sintió su entusiasmo
en una invitación a la entrega
levantó el rostro
quería mirarlo
de cerca
sin prisa
con un cómplice asombro
que ambos envolvieron
en notas de ternura
sus ojos sonreían
como un niño de escuela
su sonrisa la observaba
indagando cada esquina
tomando nota
con el silencio a voces
la invitaba a la vida
ella quería
él también
caminaron juntos
sabiéndose sin remedio
sumergidos para siempre
en un querer sin fondo…

No hay comentarios: