mayo 24, 2013

Mas allá del hemiciclo y las gradas...

A Zuly, Elga, Raisa y Mercedes

Desde ayer no duermo, la larga jornada de la Cámara ante el P del S 238 y el P de la C 488, la espera de los resultados, creó en mí una ansiedad que no supe manejar y finalmente me drenó. Hoy, intenté trabajar mientras escuchaba la transmisión en vivo con el fin de terminar e ir al Capitolio, sentía una necesidad urgente de abrigarme del amor de mi pueblo, de mis hermanas y hermanos que conforman la comunidad LGBTT y ofrecerles el mío, que brilla y late aunque mi cuerpo y mi mente luzcan opacos por el cansancio.


Ya Raisa había llegado al hemiciclo, saberla allí era un llamado tras la oreja:"Avanza, muévete, ve"…el reloj siguió su marcha. Terminé de forma accidentada mi trabajo, tomé mi cartera, las llaves, unas manzanas para repartir meriendas y entonces escuché la votación a viva voz. Victoria…me senté a llorar porque ya no aguantaba más la presión, porque se logró lo que en momentos parecía imposible, porque no llegué, porque una vez más se me fue el carro de la historia, porque no pude abrazarme con todos y ahora celebraba aquí sola. Lloré para desencadenar esa mezcla de alegría, coraje y tristeza que había permitido me rodeara.


Unos minutos después, llegó mi hijo, lo felicité, lo abracé, y le dije que su madre era la peor activista del mundo, porque siempre llegaba tarde a todo, queriendo atender y cubrir todos los asuntos del día y a su vez el llamado de la historia. Le dije que al menos había aprendido algo, cuando la historia llama, hay que dejarlo todo, porque no importaba cuanto trabajara, lo único que podía dejarle a él era un mundo en donde fuera aceptado  y mi trabajo en nada aportaba a eso, solo mi activismo y lucha ayudaba a formar ese camino que espero le permita desplazarse sin temores por nuestro país. Solo sabiendo eso, llegado el momento podía abandonar mi cuerpo e irme en paz.


Entonces me contestó: “Mami quizás seas la peor activista, pero eres la mejor madre de un homosexual. Te agradezco todo lo que haces, lo que logras y lo que intentas”.


Ya más tranquila, recapitulé este proceso, entonces mi corazón dio gracias a Zuly quien me ha llevado de la mano para entender a la comunidad LGBTT, por hacerla mía y yo de ellos, ¡porque somos todos! y sobretodo por enseñarme la importancia del activismo, a Elga, porque la vi ayer tirarse al cuerpo 11 horas en las gradas, ¡que orgullosa me siento de tí!, a mi querida  Raisa;  cuando hoy escribió que salia hacia el Capitolio, me regresó el entusiasmo y sé que no me juzgará por  no haber llegado; a Mercedes, porque aunque usted no me conoce, ha sido la palabra de paz que me ha alimentado en este proceso.  


Mercedes, leyéndola descubrí como el discrimen está a nuestro alrededor y puede ser tan sutil que una no lo ve, me explico, por varios días he estado compartiendo enlaces en mi página de Facebook y el apoyo de mis amistades ha sido muy poco, en ocasiones ninguno.  Tengo grandes amigos, no tengo duda de lo buenas personas que pueden ser, reconozco que darle “me gusta” o comentar alguno de esos enlaces, los expone quizás a que se enteren compañeros de trabajo u otras amistades que pudieran no aceptar que apoyen estas medidas y los expondría a ser discriminados. Los entiendo,  también padecí de ese mal, no es fácil romper con esas ataduras, pero sepan mis amigos todos, que se siente maravilloso, se siente una criatura nueva cuando logra desprenderse de tan cavernarias creencias fundamentadas en el miedo y alimentadas con la intolerancia a lo desconocido.


 Regresando a usted, Mercedes, le cuento que me agarré de usted con todas las fuerzas, pues sus palabras, su fe, su amor fue tan intenso, tan desprendido, tan grande… que a través de las redes llegó y  alimentó a esta servidora, justo cuando más lo necesitaba. Usted habla sin temor, reconoce el discrimen y lo combate con el arma de la verdad y el amor.

Gracias, gracias, gracias a todas por su amorosa existencia y que viva la equidad para todos los amores.


Abi

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente. Gracias por compartir sus experiencias.

Noris V. Maisonet dijo...

Abi, te felicito y te brindo un fuerte abrazo solidario, por haber tenido la valentía y los ovarios para pararte en dos a exigir derechos tanto para tu querido hijo como para toda la comunidad LGBTT. Celebro junto a ti el logro histórico que se ha obtenido en el día de hoy, a pesar de la intransigencia, la persecución y la bochornosa demostración de personalidades retrogradas de algunas iglesias del país. Las Wandas Rolex, Jorge Rashkie (evangélicos) y los Carlos Pérez (cura católico) de la vida, que más parecen pertenecientes al grupo que apedreaba a la prostituta (pasaje de la biblia) que a exponentes de las enseñanzas de Jesús. Este sacerdote daba pena expresándose en los medios en contra de la comunidad LGBTT, y hasta se ofendió de mala manera porque alguien le llamo conserje, en abierto desprecio a nuestros obreros más humildes (tal parece que renegara de sí mismo). Celebra el triunfo con tu querido hijo y con todos los que, como tú, se dieron en cuerpo y alma reclamando justicia e igualdad de derechos para nuestros hermanos, que tanto han sufrido para hacerse espacio en esta sociedad. Gracias a la cordura!

La Chela dijo...

Que maravillosa experiencia, mi abrazo solidario y que por fin se acepte que TODOS somos iguales debajo de este hermoso cielo y hoy con luna llena auuuuuuuuuuu.
LA CHELA

Tercer Piso dijo...

Noris, agradezco inmensamente tus palabras. Espero genuinamente que todos esos argumentos fundamentalistas desaparezcan con el viento y no debo dudar de eso, porque eran vanos, irreales, carecían de toda forma y sentido, por consiguiente, cada palabra, cada insulto, cada tergiversación, está condenada a desaparecer. Puff!! Creo que ellos también quieren que todos esos eventos de los últimos días desparezcan...que el efecto de sus palabras, sea como el del avión por la nube.
Celebremos lo que hoy si tomó forma, el derecho a la equidad. Recibe un fuerte abrazo y nuevamente gracias.

Tercer Piso dijo...

Gracias Chela...auuuuu!